lunes, 28 de septiembre de 2009

De grande a pequeño (y viceversa)

Era un gilipollas. Así le veíais casi todos en aquella época, la de tus primeros contactos con la industria discográfica. Era un jefe. O un jefecillo. Se consideraba a sí mismo todo un “descubridor de pelotazos musicales” (bien es cierto que un par de ellos fueron obra suya, acompañados, eso sí, de otros cuantos prometedores... fiascos).
A su tendencia a la altanería se unía su costumbre de rodearse de chicas de cuerpo impresionante y cerebro fácilmente impresionable. No cogía el teléfono a músico alguno y apenas se rebajaba a hablar con quienes no tuviesen despacho propio. Siempre pensaste que era un estúpido engreído con un ego al que alimentaba con polvos blancos. Él debía pensar que tú eras esa chica callada y discreta, poco amante del protagonismo y absurdamente volcada en un grupo de mucho potencial y poca calidad, como te recordaban a menudo.
Ha pasado el tiempo, y las confluencias astrales siguen haciendo de las suyas: provocar reencuentros para demostrar que el tiempo nos recoloca contínuamente en el tablero de ajedrez. Los astros se han encargado de elegirte el lugar: un bar. A las 3 de la madrugada. Ahora, con muchas partidas ya a tus espaldas y con permiso de tu diarrea verbal, le lanzas a la cara un...“Siempre pensé que eras un gilipollas”.
De pronto, aquel gilipollas resulta ser un poco más pequeño. Te coge de la cintura y sigue encogiendo. Te das cuenta de que han cambiado los trebejos y tú elegiste la reina y él, el peón. Y, de pronto, aunque te regale su tarjeta y te hable de su puestazo en la industria, desde el que podría hacer mucho por ti, a ti ya no te interesa. Ahora es entrañable. Incluso interesante. De hecho, puede que ya no sea un gilipollas... pero a ti, eso ya no te importa.

8 comentarios:

Patidifuso dijo...

Es un hecho que la gente cambia y que el tiempo nos coloca en sitios distintos. Muchas veces me imagino reencontrándome con ex amigos, ex novios o ex jefes ahora. Sería todo muy distinto!
Un saludo

C. C. dijo...

Eectivamente el tiempo pone las cosas y a la gente en su sitio, pero yo no creo que la gente cambie...solo se adapta.

ALMAGRISS dijo...

Lo mejor no es si tienes razón ó no, si el tiempo pone a la gente en su sitio ó no... lo mejor es poder vivir el momento en el que te das cuenta de ello...

Murphy White dijo...

Quizá Almagriss tenga razón. Y lo mejor es vivir ese momento en que, de pronto, lo ves todo claro...
Besos a todos

Rockdriguez dijo...

Yo trato de mirar hacia al paso, la gente cambio, yo tambien.

Murphy White dijo...

Buena filosofía, Rockdriguez.

GUIZMO dijo...

Hay personas a las que calas nada más verlas. Y no por mucha 'soltura alcoholica' dejan de ser lo que parecían.
Un vaso no deja de ser un vaso aunque lo mires desde una perspectiva desde la cual parezca una pirámide.

Murphy White dijo...

No, Guizmo, quizá siga siendo un vaso, pero quizá tú ahora bebas en copa, o el vaso se puede resquebrajar... Los cambios existen. O la posición en la que te coloque la vida en cada momento...
Aunque teorizar siempre es sólo eso... teorías.
Gracias por tu comentario.
Un abrazo